Psicología del color en interiorismo

Cada sitio que visitamos, crea un efecto en nosotros. Cada espacio que recorremos nos transmite algo.

Seamos o no conscientes, los colores que nos rodean tienen una gran influencia en nuestras emociones y estados de ánimo. Es posible que hayas visitado algún sitio que tuviera algún color muy vibrante que te haya despertado intranquilidad o agobio, o al contrario, estar en un sitio que te haya dado sensación de calma o tranquilidad por tener sobre todo colores suaves o blancos.

Está claro que nuestro gusto personal influye mucho a la hora de decidirnos por colores en concreto, pero si conocemos las características de cada uno, podemos utilizarlos en nuestro beneficio.

Principalmente, los colores los podemos dividir en dos grandes grupos, fríos y cálidos, que guardan mucha relación entre sus colores derivados.

Fríos

Son colores relajantes, de calma y reposo. Provocan sensaciones de seguridad, paz y sentimentalismo. A su vez, dan efecto de retroceso, de alejamiento y distanciamiento. Se utilizan  generalmente en espacios de concentración.

Cálidos

Esta gama de colores son más dinámicos y estimulantes. Generan actividad, alegría, dinamismo y confianza. También dan sensación de cercanía, por eso se suelen utilizar en espacios de trabajo.

Estas serían las características generales. Ahora desglosando cada color podemos concretar mejor qué beneficios podemos obtener de cada uno.

Amarillo

Representa el sol, por lo que se le asocian la energía y la vitalidad. También nos ayuda a ser más creativos, más alegres y más optimistas. También se lo relaciona con el intelecto y la longevidad.

Tiene la característica además de estimular el apetito, por lo que se suele ver en tiendas o restaurantes de comida rápida para que haya un mayor flujo de gente, y que no permanezcan por mucho tiempo. También en escuelas, ya que mantiene activo al cerebro.

Se puede utilizar en estudios y cocinas. Debe evitarse en el dormitorio, ya que podría dificultar el sueño. Además, cansa a los ojos y se dice que afecta a los bebés, por lo que suelen llorar más en espacios donde predomina este color.

Azul

Muy relacionado con la naturaleza, nos recuerda al mar y al cielo. Por eso nos transmite paz, nos relaja y libera nuestra ansiedad. También está relacionado con la sabiduría, la concentración, la confianza, la reflexión y la introspección. Estimula el pensamiento y suprime el apetito.

Es ideal aplicarlo en espacios de trabajo, ya que nos ayuda a concentrarnos. También se puede utilizar en el baño, ya que una forma de aplicar este azul puede ser por medio del agua. Una fuente por ejemplo nos aporta todos los beneficios que trae consigo este color.

Rojo

Se relaciona con el fuego. Nos evoca energía, acción, amor, pasión, juventud, aunque también peligro.

Ideal para utilizarlo en comedores, áreas de alimentos, o espacios donde la familia se reúna, ya que también estimula el apetito y hace que socialicemos más.

Es mejor no abusar de este color para lo llegar a generar emociones negativas o alterarnos.

Verde

Muy relacionado también con la naturaleza. Nos transmite vida, esperanza, frescura, crecimiento y salud a la vez que también nos ayuda a relajarnos y genera sensación de calma, armonía y paz.

Nos ayuda a controlar el apetito, por lo que podríamos utilizarlo en la cocina. Dada su relación con el poder de curación y salud, también se suele usar en hospitales.

Naranja

Está relacionado con la vitalidad, la energía, el entusiasmo. el optimismo y la creatividad. Estimula la conversación y el intercambio de ideas, por lo que se utiliza en espacios de juegos y áreas sociales. Podríamos utilizarlo en la entrada o pasillos, ya que da una nota de bienvenida.

También aumenta el apetito y ayuda a la digestión, por lo que podemos emplearlo también en salas de estar y comedores. Deberíamos evitarlo en lugares de trabajo, ya que puede promover la distracción.

Morado

Relacionado con la inspiración, la sabiduría, la espiritualidad y lo artístico, además de ser relajante.

Está ligado a la meditación. Ya que ayuda a equilibrar las emociones y nos estabiliza. Los tonos lavanda en concreto tienen un potente efecto sedante.

Podemos utilizarlo en salas que utilicemos para relajarnos, o directamente en el dormitorio. Las tonalidades oscuras se tienen que utilizar con moderación, ya que a la larga podrían causar un efecto depresivo.

Rosa

Se lo relaciona con la ternura, la sensibilidad, la sutileza y la feminidad. Es acogedor y reconfortante. Además de ayudarnos a conciliar el sueño, puede equilibrar las obsesiones.

Lo podemos utilizarlo en el dormitorio.

Marrón

Igual que el verde y el azul, el marrón está relacionado con la naturaleza, a la tierra y a la madera en concreto.

Nos da sensación de solidez, descanso, calidez, comodidad y confort, además de aportarnos confianza. Se lo asocia con los colores neutrales como el blanco, el gris y el negro.

Podemos representar este color a través de la madera.

 

Blanco

El color de la luz, la paz, la pureza, la serenidad y la limpieza. También nos transmite bondad, inocencia y templanza. Tiene la cualidad de generar amplitud visual e iluminación.

Se suele utilizar en espacios asépticos como hospitales, ya que dan esa sensación de limpieza y pureza. También en casa el baño y la cocina suelen tener este color si se quiere conseguir este efecto.

Es un color muy importante y debería predominar en toda nuestra casa, pudiendo aportar notas de color según cada estancia y lo que queramos conseguir.

Negro

Se lo relaciona con la elegancia, el poder, la autoridad, aunque también con el misterio y la ausencia. Tiene la cualidad de reducir el espacio visualmente.

El blanco y el negro representan la claridad y la oscuridad respectivamente, y según lo apliquemos también en colores más claros o más oscuros podemos conseguir distintos efectos. Cuanto más claros sean los colores, más sensación de amplitud tendremos, y cuanto más oscuros, más sensación de reducción del espacio. Si tienes curiosidad por cómo puedes darle forma a las estancias, te recomiendo este post en el que hablo de ello.

Y éstas serían las características generales de todos los colores. Sabiendo todo esto, ¿te animas a tenerlo en cuenta?