En este proyecto frente al mar hemos diseñado un apartamento de 28 m² destinado al alquiler vacacional en Airbnb. El reto consistía en crear un espacio compacto pero con todas las prestaciones de un hogar de alto nivel, capaz de atraer tanto a parejas como a nómadas digitales que buscan confort, diseño y conexión con el entorno.
La propuesta integra en un único ambiente el salón, la cocina y el dormitorio, maximizando cada metro cuadrado con soluciones versátiles. El eje central del diseño es un mueble separador multifuncional que organiza y da sentido al espacio: funciona como armario en el dormitorio, como recibidor con balda auxiliar y espejo en la entrada, y como apoyo para el sofá en el salón. Este módulo, además, incorpora un hueco estratégico que conecta visualmente la cama con el mar y con la zona de estar, evitando la sensación de encierro y ofreciendo siempre la inspiración de las vistas al horizonte.
La elección de materiales y tonalidades claras evoca la serenidad marina y realza la luz natural, creando un ambiente fresco y acogedor que transmite calma. El resultado es un loft contemporáneo y funcional, pensado para ofrecer una experiencia completa al huésped: descanso frente al océano, un entorno equipado para el teletrabajo y un diseño cuidado que convierte cada estancia en memorable.


























